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Diego Osorno



HOJEANDO / Daniel de la Fuente
en EL NORTE


Con excepción de Luis Aguilar (Valle Hermoso, 1969), quien ganó el Premio a las Artes de la UANL en el 2010 cuando ya había marcado distancia con el periodismo y estaba abocado a la literatura, Diego Enrique Osorno es el único que hasta ahora ha obtenido por su trayectoria como periodista este galardón que otorga la Máxima Casa de Estudios.

Nacido en Monterrey en 1980 y egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL, Osorno empezó muy joven en las redacciones y en el 2006 publicó su primer libro: Oaxaca sitiada, serie de crónicas emanadas de su cobertura de meses de aquel conflicto magisterial contra el Gobierno de Ulises Ruiz.

Posteriormente se sumergió en las historias de violencia por el narcotráfico y la corrupción política, y publicó El cártel de Sinaloa (2009), la compilación País de muertos (2010) y La guerra de los zetas (2012), con narrativas que intentan dar contexto a la irracional crueldad de la delincuencia y la impunidad con la que opera en México.

No se puede clasificar a Osorno únicamente como cronista de la violencia o lo político. Cuando está en la mesa de los más vendidos con libros sobre narcotráfico sorprende con el demoledor Nosotros los culpables (2010), basado en la tragedia de la Guardería ABC, o con Un vaquero cruza la frontera en silencio (2014), hasta ahora su libro más personal, en que cuenta el andar y vicisitudes de un tío sordo en Estados Unidos.

Más tarde publicó Contra Estados Unidos, crónicas surgidas al acompañar a la Caravana por la Paz encabezada por el poeta Javier Sicilia en el vecino país del norte.

Y, sin dejar de publicar perfiles de figuras diversas o editar su publicación Barrio Antiguo, saca a la luz la biografía del magnate Carlos Slim. Todo esto sin dejar de mencionar su trabajo desde la agencia Bengala en documentales como El Alcalde, basado en el impredecible edil sampetrino Mauricio Fernández, u otros más enfocados al ejercicio del poder como El poder de la silla y La muñeca tetona, entre otros.

Diversidad, piedad, olfato y arrojo distinguen a este autor que ha ganado un lugar preponderante entre lo más destacado del periodismo nacional.

El Premio a las Artes de la UANL es un reconocimiento no sólo a su amplia trayectoria sino al oficio que, acaso el más hermoso del mundo, de acuerdo con Gabriel García Márquez, cada vez es más respetado gracias a la entrega de autores como Osorno que, quizá muchos no sepan, empezó como poeta, género que aún cultiva. Enhorabuena.

Estante

- Última llamada para participar en la campaña Cuentos y Útiles de Esperanza que organizan EL NORTE y las librerías de la Ciudad en favor de la Primaria Fidencio Cantú, en el Municipio de Juárez, buena parte de origen náhuatl. Lleve cuentos y útiles hoy sábado hasta las 13:00 horas a las ediciones suburbanas Sierra Madre, La Silla, Cumbres, Anáhuac, Linda Vista, y durante todo el fin de semana hasta las 18:00 horas del domingo a las sucursales de la librería La Ventana.


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HOJEANDO / Daniel de la Fuente
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Con excepción de Luis Aguilar (Valle Hermoso, 1969), quien ganó el Premio a las Artes de la UANL en el 2010 cuando ya había marcado distancia con el periodismo y estaba abocado a la literatura, Diego Enrique Osorno es el único que hasta ahora ha obtenido por su trayectoria como periodista este galardón que otorga la Máxima Casa de Estudios.


Nacido en Monterrey en 1980 y egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL, Osorno empezó muy joven en las redacciones y en el 2006 publicó su primer libro: Oaxaca sitiada, serie de crónicas emanadas de su cobertura de meses de aquel conflicto magisterial contra el Gobierno de Ulises Ruiz.

Posteriormente se sumergió en las historias de violencia por el narcotráfico y la corrupción política, y publicó El cártel de Sinaloa (2009), la compilación País de muertos (2010) y La guerra de los zetas (2012), con narrativas que intentan dar contexto a la irracional crueldad de la delincuencia y la impunidad con la que opera en México.

No se puede clasificar a Osorno únicamente como cronista de la violencia o lo político. Cuando está en la mesa de los más vendidos con libros sobre narcotráfico sorprende con el demoledor Nosotros los culpables (2010), basado en la tragedia de la Guardería ABC, o con Un vaquero cruza la frontera en silencio (2014), hasta ahora su libro más personal, en que cuenta el andar y vicisitudes de un tío sordo en Estados Unidos.

Más tarde publicó Contra Estados Unidos, crónicas surgidas al acompañar a la Caravana por la Paz encabezada por el poeta Javier Sicilia en el vecino país del norte.

Y, sin dejar de publicar perfiles de figuras diversas o editar su publicación Barrio Antiguo, saca a la luz la biografía del magnate Carlos Slim. Todo esto sin dejar de mencionar su trabajo desde la agencia Bengala en documentales como El Alcalde, basado en el impredecible edil sampetrino Mauricio Fernández, u otros más enfocados al ejercicio del poder como El poder de la silla y La muñeca tetona, entre otros.

Diversidad, piedad, olfato y arrojo distinguen a este autor que ha ganado un lugar preponderante entre lo más destacado del periodismo nacional.

El Premio a las Artes de la UANL es un reconocimiento no sólo a su amplia trayectoria sino al oficio que, acaso el más hermoso del mundo, de acuerdo con Gabriel García Márquez, cada vez es más respetado gracias a la entrega de autores como Osorno que, quizá muchos no sepan, empezó como poeta, género que aún cultiva. Enhorabuena.

Estante

- Última llamada para participar en la campaña Cuentos y Útiles de Esperanza que organizan EL NORTE y las librerías de la Ciudad en favor de la Primaria Fidencio Cantú, en el Municipio de Juárez, buena parte de origen náhuatl. Lleve cuentos y útiles hoy sábado hasta las 13:00 horas a las ediciones suburbanas Sierra Madre, La Silla, Cumbres, Anáhuac, Linda Vista, y durante todo el fin de semana hasta las 18:00 horas del domingo a las sucursales de la librería La Ventana.