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¿Aire limpio o sucio?



OPINIÓN INVITADA / Rodolfo Posadas Valay
en EL NORTE


Casi todos estamos de acuerdo en que queremos vivir y estar sanos. Todos sabemos que necesitamos respirar para vivir. Pocas personas informadas preferirían en su sano juicio respirar aire sucio que limpio.

El oxígeno que requerimos para vivir es sólo una fracción del aire que respiramos. Es posible seguir viviendo y respirar aire contaminado.

Sin embargo, tarde o temprano ello cobra una factura: morir "antes de tiempo" (antes de la expectativa de vida, por ejemplo, en Nuevo León equivale a morir antes de los 74 años para el varón y antes de los 79 para la mujer, según datos de Conapo del 2014) a causa de cáncer, infarto, embolia o insuficiencia respiratoria, además del consecuente deterioro en la calidad de vida. Factura bastante cara y prevenible en buena parte de los casos.

Es tema de actualidad. Académicos, editorialistas y sociedad civil organizada a nivel local han levantado recientemente la voz: el aire que respiramos (intra y extramuros) debe ser limpio.

No es necesario repetir estudios científicos ya realizados, abundan las recomendaciones internacionales de organismos serios y bien fundamentados, por ejemplo la Organización Mundial de la Salud, que publica que cada año mueren 4.3 millones de personas debido a la exposición a la contaminación del aire en interiores y 3.7 millones, por la exposición a la contaminación del aire exterior (OMS, 2015).

La contaminación del aire en interiores en el área metropolitana de Nuevo León consiste fundamentalmente en los 4 mil 500 componentes del humo de tabaco. La contaminación del aire exterior consiste en partículas menores a 10 y 2.5 micras, ozono, óxidos de nitrógeno y azufre y monóxido de carbono fundamentalmente.

En diciembre del 2015, las Diputadas y los Diputados de tres conocidos partidos hicieron mayoría y propusieron que sí se permita fumar en lugares cerrados, dando reversa a lo logrado recientemente por la sociedad nuevoleonesa y plasmado en la Ley de Protección contra la Exposición al Humo de Tabaco del Estado de Nuevo León. La ley fue vetada ayer por el Gobierno del Estado.

Por otro lado, legisladores de los mismos colores vertieron opiniones en contra de una medida básica en favor de la mejora del aire exterior como lo es la verificación vehicular.

Es absurdo hacer tales aseveraciones cuando está demostrado que no sólo "las pedreras" son fuente de contaminación del aire.

Los procesos de combustión de la industria y los 2 millones de automotores registrados en el parque vehicular de Nuevo León, entre las unidades del transporte urbano, taxis y autos particulares, tienen una influencia definitiva. Es bien sabido también que las condiciones orográficas del área metropolitana de Monterrey no son las mejores.

Resulta obvio que se requiere un plan integral a largo plazo que incluya soluciones de raíz, tenga identificadas y cuantificadas las fuentes de contaminación del aire, el comportamiento temporal y espacial de los contaminantes, que incluya un sistema racional de trasporte colectivo (eléctrico, subterráneo, con drenaje profundo asociado), control de uso de suelo y urbanización, reforestación, etc.; y que los ciudadanos organizados se aseguraran que los vaivenes sexenales y de intereses particulares no afecten su cumplimiento.

Finalmente, y a manera de muestra, invito a leer los resultados del estudio de 20 años de salud infantil del sur de California, publicado en el New England
Journal of Medicine de marzo 5 del 2015 (y que puede verse aquí: elnorte.com/estudio), en el cual se demuestra que la mejora a largo plazo de la calidad del aire tiene un efecto estadística y clínicamente significativo en la función pulmonar de los niños.

¿Será necesario que nosotros y los nuestros seamos parte de un estudio de mortalidad para que alguien más, en un futuro, decida finalmente actuar de manera racional?

 
El autor es médico neumólogo intensivista, maestro en Salud Pública, especialista en rehabilitación pulmonar en Doctors Hospital y catedrático de la UANL.

 
rodolfo.posadas@gmail.com
 
 
 
 


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